era aproximadamente las 5.30 de la tarde, cuando por una calle insignificante, que anexa dos calles anchas, calles de caos constante, solitaria, fría, gris, angustiante, sin vida, con cuello tieso, de esas en las que estas solo, pero sentís la necesidad de cuidarte la espalda... ahí mismo, ahí, quedó el cuerpo, sangriento, inocente, sorprendido, dolido, angustiado, triste, triste, triste, asustado y el alma de una persona que no se imaginó morir, mucho menos de esa forma, en ese lugar, por esas personas llenas de odio, de maldad, de mediocridad que nunca en su vida van a poder ser lo que él fue.
Ahí, rodeado de pánico, de dudas y asombro, los bomberos, policía, curiosos, gente que vive su vida y no se preocupa por elevar una plegaria por el alma del pobre hombre, gente que bocina porque no le importa que se trunque la vida, esperanza, amor y expectativas de otros.
Tarde fría, gris, cielo despejado, final del día, justo cuando el sol deja de reflejarse en la pared rajada del condominio lujoso, pared que presenció el acto, pared amarilla, porque el mismo sol se encargó de volverla amarilla. Pared, la pared, contra la pared, así se sentirá la familia del pobre hombre. Seguramente todavía esperan ansiosos que cruce la puerta, el perro de la familia lo espera cerca de la puerta para olfatearle los zapatos, el pantalón, mover la cola a cambio de una caricia. A lo lejos, la familia, verá las suelas gastadas de los zapatos que recibió como regalo para la navidad, navidad, ultima navidad en la cual compartió con toda la familia, no tenia dinero, no compró regalos para todos, cenó y se fue a dormir temprano, no le dio tiempo de agradecerle al altísimo por una noche más. Queriendo creer, queriendo convencerse que no son sus zapatos, explorándole al altísimo no ser él.
Llorando, la madre se acercará a darle el último beso en su frente fría, reprochandole al altísimo, preguntándole y al mismo tiempo no queriendo oír respuestas "por que el?! por que, por que!"
Hoy no dormirá en casa, de hecho, ya nunca dormirá con la ilusión de una nueva oportunidad, ya no volverá a abrir los ojos, a ver el sol, a sentir el aire en la cara, a abrazar a sus queridos. Hoy nadie en su familia dormirá.... y el celular, el celular, sigue sonando, siguen esperando oír su voz, una esperanza de que este vivo...
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siempre me pongo a pensar en esos escondrijos secretos de los incidentes diarios de la ciudad y su corazon de hierro, y en todo lo que pudo haber sido (y ya nunca lo será) this a sad story indeed, with a tragic ending in guatemala, el pais de la eterna lokera
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